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LOS PRIMEROS TIEMPOS DE CUBA, UNA ILUSIÓN DE ESTUDIANTES


La institución nace el 11 de mayo de 1918, con lo cual una ilusión estudiantil, acariciada por sus fundadores desde años antes adquiere expresión real, en momentos en que el ámbito universitario aparece convertido en una caja de resonancias, en la que encuentran amplio eco diversos sucesos de la política nacional e internacional. Mientras una parte de la juventud universitaria se divide en aliadófila y germanófila, otra en radical o conservadora, ésta en socialista y aquélla en anarquista, hay otros que quieren mantenerse al margen de las repercusiones del conflicto bélico, de las divisiones internas, de la politización del ámbito universitario, pues solo piensan en estudiar, en encauzar la sociabilidad juvenil y en dedicarse a actividades artísticas y cultural además de las deportivas.
Los estudiantes fundadores proceden de tres sectores: los que se dedicaban a actividades artísticas, los que querían un club deportivo y quienes pugnaban por unir a los universitarios en un club liberado de la política. La facultad de medicina ve originarse en su seno el movimiento que culmina con la creación del Club Universitario de Buenos Aires. Pero el Club iba a ser el primero que reuniera a los universitarios sin distinguir carreras, un eje nucleador, no solo de los entonces estudiantes sino también de los futuros profesionales. Quieren que el Club sea solamente para los universitarios, que ésa sea una condición sine qua non para integrarlo.
Los amantes del arte escénico, casi todos de la facultad de medicina, van reuniéndose en torno a un conjunto que recibe la denominación de La Tribu, fundada hacia 1917. Uno de sus fundadores, el Dr. Mariano A. Guerrero, trató de reconstruir su comienzo:
"... Hay un café al comienzo de la historia, en la calle Esmeralda, en la cuadra del doscientos"... "Clientela 80% habitués"...Y entre esos habitués, en la mesa de los integrantes de La Tribu un grupo de jóvenes universitarios, "cabelleras con jopo, cuellos almidonados, casimires de Escocia, sin mucho más ni mucho menos de veinte años por barba e invariablemente mucho menos de cinco pesos en el bolsillo"...

El hecho de que solo un año después sea fundado el CUBA, no quiere decir que éste sea una continuación de La Tribu, ni que los integrantes de ésta sean los únicos que participaron en la fundación de aquél.
Entre los factores concurrentes que convergen en la fundación del Club Universitario está -como se ha dicho- La Tribu, junto a la disidencia originada en el seno de la Asociación Cristiana de Jóvenes, alguno de cuyos miembros han de ser fundadores del Club.
Por 1917 tras un partido de básquet que desemboca en un desorden con escenas de violencia en la Asociación Cristiana de Jóvenes, su Comisión Directiva sanciona a algo más de media docena de estudiantes entre los cuales están varios de los futuros fundadores del CUBA, entre ellos los hermanos Julio y Roberto Dellepiane Rawson, Luis Agote Robertson, Carlos Quiroga y José Alberto Caeiro.
También se produce la derrota de la fórmula que encabezan Carlos Waldorp y Mariano A. Guerrero para presidente y vice del Centro de Estudiantes de Medicina a manos de los agrupados en torno a la tendencia reformista de la Universidad. Este, si bien no el único, sí fue el factor inmediato más determinante para la fundación del Club, ya que cuando todos se reúnen para hacerlo, lo hacen bajo la impresión de esa derrota.


Es así como el 11 de mayo de 1918, en un laboratorio que los entonces estudiantes universitarios Luis Agote Robertson y Lorenzo Galíndez tienen en una casa de la calle Corrientes al 1200, 26 jóvenes a cuyo cargo queda la responsabilidad de constituir una entidad privada en la que los universitarios puedan reunirse al margen de la turbulencia política que ya entonces comienza a imperar en las casas de estudios. Deliberan hasta altas horas de la noche y una vez puestos de acuerdo en lo fundamental con mucho entusiasmo y sin ningún dinero, redactan un documento, expresión de deseos y acta constitutiva al mismo tiempo, en los siguientes términos: "Reunidos -dice aquel documento- en el laboratorio de los señores Lorenzo Galíndez y Luis Agota Robertson, los señores a continuación anotados: Alfredo Godoy, Ernesto Serigós, Carlos Agote Robertson, Carlos G. Fidanza, José Alberto Caeiro, J. Carlos Quiroga, Rodolfo de Surra, Lisandro Galíndez, Lorenzo Galíndez, ángel Corti, Víctor A. Silva, Octavio Rosso, Carlos Waldorp, Raúl Parodi, José E. Virasoro, Miguel A. Finochietto, Román Pacheco, Agustín J. álvarez, Víctor Gonella, Guillermo Torres, J. Dellepiane Rawson, M. Dellepiane Rawson, R. Dellepiane Rawson, Mariano A. Guerrero, Miguel Laphitzondo, Adolfo L. Luro, con el propósito de dejar establecidas las bases de una asociación de universitarios de esta ciudad, que llene fines sociales y de cultura, al par que estreche vínculos de camaradería entre los mismos; en virtud de conversaciones preliminares de las que ha surgido el anhelo general y la sentida necesidad de crear una institución capaz: de integrar la cultura unilateral que se adquiere en los institutos oficiales, prestando especial atención a los ejercicios físicos que, al acrecentar las energías materiales del individuo propenden eficazmente a la necesaria armonía de los factores constituyentes del ser.

Prestar asimismo atención a la cultura espiritual, tan descuidada en nuestro ambiente, despertando el interés de los asociados por todas las manifestaciones artísticas que tienden a depurar la sensibilidad, fuente de todo perfeccionamiento espiritual. Vincular a los universitarios de Buenos Aires en lazos fecundos de afecto que generadores de verdadera solidaridad; brindar a todos y cada uno, un segundo hogar donde encuentren, al par que el necesario complemento de la escueta y especificada enseñanza que adquieren en la escuela de su carrera, un ambiente de sana alegría, de vida serena, de fecunda y verdadera amistad. Darles, en síntesis, al propio tiempo que la conciencia de la solidaridad, piedra de toque del triunfo en la vida, la noción amplia y clara de la misión social que su carácter de universitarios les impone. Ampliaránse así los horizontes de suyo vastos de la vida universitaria, pero que la mal entendida y egoísta dedicación a las particulares actividades profesionales limitan con desmedro de la propia personalidad y en detrimento de la gran familia universitaria y de la sociedad misma. Tendremos así, y con nosotros todos los que simpaticen y colaboren en la idea, un hogar común de reposo para la mente, de sana expansión del espíritu en sus manifestaciones más nobles, de inmensa y racional práctica de todos los deportes. Trátase de reproducir aquí, en la forma más amplia y adaptada a las modalidades ambientes, la obra que en los Estados Unidos de Norte América han realizado las asociaciones de universitarios. Bien entendido que será la nuestra obra netamente argentina. Trazado está el camino. Emprendemos la marcha plenos de entusiasmo y de optimismo y con la firme voluntad de no omitir esfuerzos en la labor. Tenemos fe en el triunfo definitivo. Para mayor garantía de éxito queremos dejar especial constancia de que la institución que fundamos, permanecerá desvinculada de todo sectarismo religioso o bandería política, y desterrará el juego -que debe quedar prohibido por los reglamentos- para que la alta moralidad ambiente esté al abrigo de la más remota sombra de sospecha.

Queremos también dejar constancia de que los propósitos enunciados no son menguados frutos de improvisada labor individual, y sí la síntesis de aspiraciones largamente sentidas por todos los universitarios que tienen el claro concepto de lo que es la universidad y de lo que debe ser en cuanto representa una fuerza pensante y activa de la sociedad; conscientes de que la realización de esta idea ha de colmar un vacío del que se resiente ahora la familia universitaria y ha de practicar obra grande y fecunda en su esfera, obra que tendrá sus proyecciones benéficas para el porvenir de nuestra Patria que están llamados a regir en primer término los universitarios y obligados a conducirla por la senda de todas las excelencias.

Los firmantes del acta antes transcripta, son los fundadores reales del Club Universitario de Buenos Aires; pero otros 69 estudiantes también son considerados socios fundadores por haber ingresado al Club antes del 1° de junio de 1918.

Acta Fundacional



Presidente:
Dr. ADRIÁN F. PÉRÈS


Vicepresidente 1°:
Dr. CRISTIÁN H. MIGUENS


Vicepresidente 2°:
Lic. LUIS MARIA ZORRAQUÍN


Secretario General:
Dr. HORACIO PIZARRO


Prosecretario:
Dr. JUAN MARTÍN ODRIOZOLA


Tesorero:
Ing. EDUARDO O. YVORRA


Protesorero:
Dr. EUGENIO H.J. GRIFFI


Vocales Titulares:
Dr. FEDERICO CICARDO
Ing. JOSÉ MARÍA GIROD
Dr. CHRISTIAN E. NISSEN
Dr. JAVIER J. OLIVERIO
Ing. MARCELO D. PERRI


Vocales Suplentes:
Dr. JOSÉ M. FERNÁNDEZ MIRANDA
Sr. ADOLFO MENDEZ TRONGÉ (h)
Dr. HÉCTOR D. PALACIO
Dr. ANDRÉS PÉREZ MARAVIGLIA


Revisor de Cuentas Titular:
Dr. JORGE S. VILLAR


Revisor de Cuentas Suplente:
Arq. ALFREDO GUIDALI


Comisión Directiva periodo 2008/2009.




TRIBUNAL DE HONOR Período 2009/2010


Presidente(2009/2010)
Ing. Enrique González Taboada


Miembros Titulares:
Dr. Ezequiel A. D. Holmberg
Dr. Ricardo L. Mase
Dr. Adolfo A. Mendez Trongé
Lic. Claudio J. Teloni


Miembros Suplentes:
Ing. Gonzalo R. Alonso
Ing. Adolfo E. D. Holmberg




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